Museo Provincial de Ciencias Naturales Florentino Ameghino

DIA MUNDIAL DEL MONO

Esta es una fecha para concientizar sobre los problemas de conservación que sufren los primates en nuestro planeta y saber cómo podemos actuar para favorecer la protección de estas especies.

Los monos actuales comprenderían a los platirrinos (Platyrrhini o monos del Nuevo Mundo) y a los cercopitecoideos (Cercopithecoidea o monos del Viejo Mundo), pero no a los primates hominoides, más cercanos al hombre, como el orangután, el gorila, el chimpancé y los gibones, que serían simios. A diferencia de éstos, los monos poseen por lo general cola, tienen un esqueleto más primitivo y son más pequeños. Esa es básicamente la diferencia taxonómica de estas especies.

Los seres humanos compartimos un origen evolutivo con los monos, pero no con los chimpancés, por lo menos eso se sabe hasta el momento, por ello tenemos comportamientos similares. Para celebrar el Día del Mono.

Nuestro país tiene cinco especies de monos y están en peligro de extinción.

CAPUCHINO DE AZARA
“La nueva categorización de Sapajus cay dentro de la categoría ‘Deficiente de datos’ refleja la falta de estudios sobre esta especie en el país”, dice Luciana Oklander, investigadora de Conicet en el Instituto de Biología Subtropical de Iguazú. El mono capuchino vive en la zona de las selvas de las Yungas de Salta y Jujuy, además se ha documentado su presencia en Formosa hace más de 20 años. Mide hasta 45 centímetros. 

CAPUCHINO NEGRO
La especie Sapajus nigritus se encuentra “Casi Amenaza”. En el Parque Nacional Iguazú la densidad de monos caí negros es de 16 individuos por kilómetros cuadrado. Al igual que en muchos países, la deforestación resultante de la agricultura y ganadería a gran escala, junto con las inundaciones de bosques ribereños para la construcción de represas son los factores que están poniendo en mayor riesgo la subsistencia de estas especies”, dice Oklander, quien es presidente de la Asociación de Primatología Argentina. Otras amenazas son el tráfico de fauna para comercio de mascotas y la cacería.

MIRIQUINÁ
Los monos miriquiná (Aotus azarae) son los únicos primates de Argentina que no han empeorado su riesgo de extinción en la más reciente categorización de los mamíferos argentinos (Sarem 2012), indica Oklander. Sin embargo, aclara que los datos son deficientes. “Las investigaciones sobre la variación genética de diferentes poblaciones son también importantes para identificar áreas prioritarias para la conservación de primates”, explica la primatóloga. Viven en Chaco y Formosa y miden hasta 35 centímetros.

CARAYÁ COLORADO
Alouatta guariba clamitans pasó de la categoría “En Peligro” a “En Peligro Crítico”. Vive en grupos en la selva misionera. Miden hasta 60 centímetros. "Todos los primates de Argentina tienen poblaciones protegidas dentro de reservas nacionales o provinciales, pero el área cubierta por estas reservas representa sólo el uno por ciento de la superficie de la distribución geográfica estimada para estas especies en el país”, detalla Oklander.

CARAYÁ NEGRO Y DORADO
Alouatta caraya es la especie que posee un santuario en La Cumbre (Córdoba), pero habita el noreste de Argentina. Los machos son negros y las hembras más claras y pequeñas, de hasta 60 centímteros (sin la cola). Ha empeorado su categoría de amenaza de “casi amenazado” a “vulnerable”. “Los monos aulladores sufren una alta mortandad durante los brotes del virus de la fiebre amarilla, por lo cual son considerados centinelas del virus, lo que las convierte en especies importantes desde el punto de vista epidemiológico”, señala Oklander.